El 19 de agosto no es una fecha cualquiera. La ONU declaró este día para recordar a las más de 130 millones de personas que sufren las consecuencias de las guerras, habiendo sido despojadas de sus hogares y obligadas a luchar diariamente por sobrevivir.

La fecha rinde tributo a las 22 víctimas del atentado contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad en 2003. Este año, bajo el lema de que los civiles jamás deben ser un objetivo militar, se exige proteger la vida de los trabajadores humanitarios y del personal médico que arriesgan todo para ayudar en las zonas de conflicto.
Esta labor de asistencia se sostiene principalmente a través de cuatro organismos clave de la ONU: el PNUD, ACNUR, UNICEF y el PMA.











